Cómo tarifar las urgencias y el trabajo fuera de horario
No vendes una reparación — vendes inmediatez
A las 23 h de un domingo, el cliente no compara presupuestos. Tiene agua atravesando un techo y quiere que pare. Lo que compra es tu disponibilidad, y la disponibilidad tiene un coste real: tu noche, tu descanso, tu familia, tu lunes.
Cobrar de menos las urgencias es el error de precios más extendido del oficio, y el más raro — es el único momento en que la sensibilidad al precio está en mínimos.
Una estructura que aguanta
Constrúyela como un coeficiente de tu tarifa estándar (calcúlala primero):
| Franja | Coeficiente |
|---|---|
| Horario laboral | ×1 |
| Tardes y sábados | ×1,5 |
| Noches, domingos, festivos | ×2 |
Más una tarifa fija de desplazamiento de urgencia que cubra los primeros 30–60 minutos en obra, sea cual sea la rapidez del arreglo. Si tarda ocho minutos, igualmente sacrificaste la noche.
El guion telefónico que evita todas las disputas
Nunca salgas sin anunciar las cifras. Antes de subir a la furgoneta:
«Puedo estar ahí en unos 40 minutos. Para que quede claro el precio: el desplazamiento nocturno son 160 €, que cubren la primera hora allí, luego 110 € la hora, más los materiales. ¿Voy?»
Dos efectos: las llamadas poco serias se descartan solas antes de que cruces la ciudad, y nadie puede discutir un precio que aceptó explícitamente. Dilo y manda un SMS de una línea con las mismas cifras — esa es tu prueba escrita.
Reglas que lo mantienen limpio
- Nunca cierres un total a ciegas. No has visto nada. Anuncia el desplazamiento y la tarifa, no la obra.
- Estabiliza primero, presupuesta la reparación completa después. Corta la fuga esta noche; da un presupuesto en condiciones mañana, con luz y con calma.
- Fotografía todo al llegar. Una urgencia es caótica y el cliente está estresado — las fotos con fecha os protegen a ambos.
- Factura a la mañana siguiente, no la semana que viene. El recuerdo de la urgencia se desvanece rápido, y las ganas de pagar también.
Las urgencias son tu mejor margen — si lo mides
Casi nadie lo mide. Haz el cálculo de rentabilidad de tus últimos cinco avisos. Si son tu trabajo con más margen, eso es una señal estratégica, no una casualidad. Con Pro Speak Artisan dictas el presupuesto allí mismo a medianoche y envías la factura desde la furgoneta a la mañana siguiente.