Anexos: cómo cobrar los trabajos adicionales
La frase más cara del oficio
«Ya que está aquí, ¿podría también…?» — dices que sí, lo haces, y nunca llega a una factura. En un año, los extras sin cobrar cuestan varios miles de euros a la mayoría de los profesionales. No porque los clientes se nieguen a pagar, sino porque nadie lo escribió.
Qué es realmente un anexo
Un anexo es una breve modificación escrita del presupuesto aceptado. Recoge tres cosas:
- Qué cambia — el trabajo añadido (o retirado), en una frase clara.
- Cuánto cuesta — la diferencia de precio y el impacto en el calendario.
- Quién lo aprobó — la conformidad del cliente, con fecha.
Ya está. No es un contrato nuevo ni tiene que ser largo. Un hilo de mensajes con un «sí» claro y un precio indicado pesa mucho más que un apretón de manos.
El guion de 20 segundos que funciona en obra
No negocies el precio en el momento — anúncialo y deja decidir al cliente:
«Puedo hacerlo sin problema. Son unos 45 minutos más la válvula, así que unos 130 € adicionales. ¿Se lo añado? Le mando un anexo para que quede en la factura.»
Tres efectos: pareces organizado, el cliente mantiene el control, y la cifra existe antes que el trabajo. Es el silencio sobre el precio lo que crea la conversación incómoda después.
Las reglas que evitan disputas
- Nunca empieces un extra antes de que el precio esté confirmado. Basta una línea escrita.
- No agrupes nada. Un anexo que diga «varios: 400 €» invita a la pelea. Detalla.
- Incluye el impacto en plazos si mueve la fecha de fin — es la sorpresa que más odian los clientes.
- Reemite el total. Muestra el nuevo total general, no solo la diferencia.
- Los detalles gratis: dilo. Si de verdad regalas un arreglo de 5 minutos, escribe «sin cargo». Un gesto sin documentar es un gesto que nadie recuerda.
Cuando el cliente dice que no
Perfecto — el sistema funciona. Anótalo («cliente rechaza sustituir la válvula, se mantiene la existente») y sigue. Esa línea te protege si la pieza falla en tres meses.
Conviértelo en un hábito de un minuto
Si los anexos no se escriben es por fricción: nadie abre un portátil en una obra. Con Pro Speak Artisan dictas el añadido allí mismo — «añade una válvula de esfera, 45 minutos de mano de obra» — se convierte en una línea con precio y el cliente vuelve a firmar desde su móvil. Mira también cómo cotizar un trabajo nuevo y 7 errores que matan el margen.